Exposición

Manantial

Galeria H2O · Barcelona · 8 de septiembre de 2016 · Pasados

Martín Azúa sigue explorando la relación de la cerámica con la naturaleza.

El proyecto comenzó en 1999 cuando abandona por primera vez en el río Urederra en Navarra jarrones de cerámica porosa para recoger "la mancha natural". Líquenes y pequeñas plantas se instalaban en el jarrón demostrando que la naturaleza puede representarse a sí misma.

"La cerámica me interesa por su carácter universal y ancestral, pero también por la proximidad de la técnica cerámica a los procesos y fenómenos naturales: la tierra, el agua y el fuego interactúan de la misma manera que lo hacen en la naturaleza pero en un proceso controlado por el hombre."

Su primera pieza comercial en cerámica fue una revisión del tradicional botijo "el Rebotijo" que fue producida por Aguadé Cerámica.

En el año 2012 comienza una fructífera colaboración con el ceramista Marc Vidal, un excepcional alfarero, que desde ese momento producirá las piezas para la editora Martín Azúa / Numbered. En un primer momento desarrollan piezas utilitarias entre las que destacan una serie de decantadores que utilizan las plantas y piedras para purificar el agua y pequeñas chimeneas concebidas como jarrones de fuego.

Más recientes y presentes en la exposición son los jarrones con piedra. Una alegoría de la decoración con temas naturales integrando literalmente piedras en la fase plástica de la producción de la pieza. En esta ocasión Martin utiliza también ramas secas de grandes dimensiones recogidas en los montes de Opakua, Alava. Piedras y ramas interactúan de diferentes maneras: las piedras deforman los jarrones de una manera sensual y delicada, y las ramas atraviesan y rompen. La mayoría de las piezas son jarrones, pero también se pueden ver boles atravesados por ramas que se instalan en el exterior; lugares en los que los pájaros se pueden posar o bañar. En otra línea de trabajo presenta piezas contenedores de luz. Se trata de jarrones sin base intervenidos con cortes y deformaciones que se depositan sobre una vela. La luz vibrante de la vela revela el interior y mancha algunas partes exteriores. La intención no es hacer lámparas sino que la luz modifique la percepción del jarrón.

"La cerámica tiene un gran potencial para innovar ya sea desde el material, la técnica, la forma, el concepto, o la colaboración con artesanos, es una experiencia única que me reconcilia con los objetos".

El lugar

Galeria H2O
Barcelona

Cuándo

8 de septiembre de 2016→ 30 de septiembre de 2016 · Galeria H2O