Exposición

ARRELAT

Galeria H2O · Barcelona · 13 de enero de 2011 · Pasados

Instrucciones para fotografiar con el estómago: (1) Coged la cámara fotográfica y situadla en el centro del estómago. Por dentro, se entiende. (2) Seguid viviendo como si nada hubiese pasado: id a trabajar, preparad la cena, tomando un baso de vino, hablad por teléfono, bailad, no hagáis nada en especial, follad, bebed cerveza, reíd, dormid. (3) Vivid hasta que alguna cosa os remueva, os toque, os emocione; entonces, vuestros estómagos, al retorcerse, harán fotos. Las emociones harán fotos. -- Roger Guaus dispara con el estómago. Y, en este momento preciso, la cámara se convierte en una extensión de mis emociones; la prótesis más expeditiva, un órgano nuevo que caza imágenes, que dispara contra todo aquello que tiene en frente, casi sin mirar, utilizando, como motor, la fuerza del instinto. Las fotografías de Roger Guaus, cuando nos las muestra, son gallinas a las que se les ha cortado la cabeza. Siguen corriendo durante unos minutos delante de nuestros ojos desbocados, latente de manera convulsiva. Están muertas y vivas a la vez, y eso las hace terriblemente atractivas. Están vivas porque, en el momento en que les va a disparar, las miradas estaban encendidas, los cigarrillos humeaban y las entrañas ardían. Y están muertas porque, inmediatamente después de haber estado tomadas las fotografías toda la experiencia que generó ya no existe ni podrá repetirse nunca más. Bello y siniestro. De la misma manera que la gallina, la de la cabeza cortada, estas fotografías salpican. Y al salpicar, nos mojan, nos tocan. Quedamos atrapados porque creemos reconocer, en las fotografías que hace con su estómago, algunos de nuestros propios estómagos. Las fotografías y proyectos que nos propone, también ilustran nuestras experiencias, y uno se reconoce como en un espejo. Nos señala una serie de puntos que nosotros unimos con líneas. A diferencia de los puntos de cuando éramos pequeños que, numerados, nos guiaban a un dibujo preestablecido; ahora los puntos no se unen de un único modo, al contrario, cada uno puede unirlos de la manera que mejor le parezca, atorgando al conjunto un sentido nuevo y único. El estómago además de hacer de fotógrafo, tiene otra función muy conocida: la de digerir. Así, podemos entender que fotografiar con el estómago es también una manera visceral de digerir la realidad, una manera de aislar algunas sensaciones para dejarlas en un estado latente, suspendido, permitiendo al fotógrafo, y después al espectador, ir asumiendo las experiencias de una manera más lenta. Mascullar. Son fotografías que transforman. En primer lugar, son fotografías que transforman nuestra vida, en cierto sentido, porque nos dan unas perspectiva diferente de nosotros mismos. Son objetos de transición en los que nos podemos proyectar y llenar de contenido a partir de nuestras experiencias vitales. Observándonos a nosotros mismos desde el exterior, ampliamos el encuadre, permiten que otros entren en escena y abran nuevas líneas narrativas, esenciales para la formación de la imagen que cada uno elabora de sí mismo. Y en segundo lugar, las propuestas de Roger Guaus intervienen en una transformación del imaginario colectivo desde el momento que sus trabajos están reinventando constantemente el objeto de cohesión social por excelencia en la esfera de la intimidad: el álbum de familia. Los álbumes de nuestros abuelos contienen pocas fotos, sólo imágenes testimoniales de hechos vitales importantes: bautizos, comuniones, bodas, entierros, aniversarios, navidades, semanas santas i poca cosa más. En los álbumes de nuestros padres, el tiempo destinado al ocio toma protagonismo y sus fotos muestran, como quien exhibe un trofeo, el deleite cronometrado de los fines de semana y los períodos de vacaciones; el viaje turístico como meta personal. Y en los álbumes de nuestra generación, con lo que nos propone Roger Guaus, se desdibujan completamente las guías relacionadas con los hitos religiosas, en el caso de nuestros abuelos, o con las vacaciones, en el caso de nuestros padres. Son restos de un naufragio, los desechos de las experiencias que nos conmueven, en forma de fotografías. Y, al mismo tiempo, constituyen los puntos de un mapa que aún está por dibujar; son las primeras piedras de un edificio para levantar, zonas de una geografía subjetiva que no acabada de definirse, un contenido sin estructura. "Arrelat", underground, es eso que sale del subsuelo, del interior, de las entrañas. Así es la manera de hacer fotografías de Roger Guaus, desde dentro hacia fuera; eso que ya os he explicado antes sobre el estómago. Arraigar también significa hacer raíces, tomar partido, pararse y conocer. Viaje al centro de tu pueblo a la búsqueda de experiencias cuotidianas, muy poco extremas, y cazar instantes decisivos para mezclarlos con instantes nada decisivos. Texto de Tanit Plana

El lugar

Galeria H2O
Barcelona

Cuándo

13 de enero de 2011→ 29 de enero de 2011 · Galeria H2O

Artistas