Exposición

Esquivar la muerte o-volearla pt 1

Galeria H2O · Barcelona · 27 de abril de 2024 · Pasados

¿Una exposición? ¿Un disco con referencias a una novela? ¿Una vídeoinstalación junto a una sesión de DJ? ¿Una traducción, un poemario, un artículo en el periódico, una serie de fotografías? Para mí, las disciplinas artísticas son como diferentes tipos de paisajes en los que estar, condicionados por el lugar y a la vez formando parte de él: literatura, música, fotografía, el desierto, la nieve o una gran ciudad por donde vagar. El vagar –más allá del sedentarismo o el nomadismo. Errar meramente, sin pertenencia, sin afán de pertenencia.

Dice Jonas Mekas: "La humanidad ha pasado por períodos de nomadismo y sedentarismo. Retiene estas características hasta hoy. Yo mismo, por ejemplo, en muchas áreas como la religión, las ideas y mi estilo de vida, soy un nómada, mientras que la mayoría de las personas que me rodean son sedentarias en las tres áreas". Mekas se aleja de una idea, por ejemplo, cuando esta ya se seca o no tiene suficiente alimento y se ve obligado a buscar otras que lo llenen. El sedentario no se mueve porque con esa idea –o religión o forma de vivir– ya tiene suficiente, mientras que el nómada se va cuando ya no hay suficiente alimento. Al margen de estas dos figuras, hay otra: el errante. Al errante no lo empuja este afán de supervivencia: erra por las tres áreas de Mekas con intrusiones y probando aquí y allá, sin compromiso, sin aferrarse. Todo vale / nada es suficiente.

Cada uno de mis trabajos concretados (ya sea una novela, un poemario, un disco, un vídeo o una serie fotográfica) es fruto de este errar, de este pasar lento por un paisaje determinado. Al mismo tiempo, son el resultado de una convocatoria. Convocar al escribir –convocar situaciones, miradas, diálogos, situaciones, entornos–, convocar sonidos para que hablen y generen "canciones", convocar una amplia variedad de músicas para una sesión grabada de DJ. Y en este dar y recibir, ser convocado: esa voz que te interpela y que no sabes cómo acaba apareciendo en una narración, esa imagen que te llama para convertirse en fotografía o vídeo, esos sonidos que se cuelan por la ventana –un pájaro, el afilador, un llanto– y pasan a formar parte de la melodía entre tonos electrónicos y bucles de instrumentos arcaicos. Vivo el proceso creativo, lo experimento como esta convocatoria constante donde cada paisaje/disciplina condiciona y facilita, modela la amplia gama de referencias.

Además de convocar, el otro término importante es la constelación. La reunión de elementos convocados se constelan para acabar en un libro o un disco, islas dentro de un archipiélago. La constelación ahora se llama "exposición" y ocupa un espacio para convocar gente y agregar una nueva capa de relación. Creo que la presentación en público es importante porque paso a formar parte del tejido –lo que leo, lo que escucho, me inspira y me interpela, me emociona y me cambia y cuando presento trabajos me integro en este proceso de dar y recibir.

Hablo en primera persona, pero ¿dónde termina este "yo" y, sobre todo, dónde empieza? Las múltiples voces, geografías, creencias, prácticas, ancestros y temporalidades que convoco y nos convocan como intento de esquivar la muerte –o volearla.

La constelación de trabajos reúne:

- Pianomar (novela) - Pianomar (mixtape) - Djanira, a tribute (disco) - In-vers (vídeoinstalación) - Estranger d'aquí. Crónica d'un vaivé (libro) - Estranger d'aquí (Serie fotográfica)

Bilal Dídac P. Lagarriga

Cuándo

27 de abril de 2024Galeria H2O