Exposition

Hay crángrones cantando debajo del tren

Galeria H2O · Barcelona · 17 octobre 2006 · Passés

Serie de carteles de Christina Schmutz “Quién se asemeja a la bestia, y quién podrá hacerle la guerra?” reta un cartel, y el observador, sorprendido, busca inútilmente el profano objetivo de una sentencia tan apocalíptica. "TEATRO, ah! Una obra de teatro que se anuncia” piensa el curioso pasando. Inútil, en ningún lugar aparece el título de ninguna obra, ni se anuncia ningún festival. Al primer vistazo los carteles no anuncian nada. En contra de toda argumentación comercial el que lo haya colgado tiene un público, eso sí, pero no un producto. Los carteles de Christina Schmutz decoran desde hace seis años el centro de Barcelona y seguro que los transeúntes curiosos ya se habrán dado cuenta: un fondo azul de donde, del off, sale una mano de hombre; un velero; un tatuaje; y en el centro, el propio cuerpo, constantemente, desnudo del todo o a medias. En otra ocasión, sólo la cara de la artista -éstas son las señales de la serie. Sus obras giran alrededor de la resistencia y la rebeldía; de la supervivencia como individuo una vez acabada la postmodernidad, pues en la civilización occidental “el mar se está helando”. La muda obstinación, el dolor y la añoranza inmortal del cuerpo humano, codificado simbólicamente en el motivo del pez, ilustran la temática central de los montajes y las imágenes como evocando El Grito mudo de Edvard Munch, pero con distanciamiento y comicidad irónicos. Con sus proyectos cartelísticos, esta directora de teatro afincada en Barcelona, desarrolla un work in progress muy unido a su trabajo teatral. “Y el dragón se paró sobre la arena del mar” era el título de su primer cartel, y al mismo tiempo, programa: A la separación tradicional arte-vida le corresponde la lucha. Se hace publicidad del arte como se hace de un detergente. El éxito justifica los conceptos estratégicos de venta, y el fracaso hace que se retire el producto del mercado. Quien deba estar, lo decide el comprador. Así se rige, tarde o temprano, tanto la publicidad como, en parte, también la oferta artística: según las leyes de mercado. Quien quiera mantenerse al margen del corrupto entramado, o bien renuncia a la publicidad o bien, ataca los mecanismos de mercado. Christina Schmutz corre hacia la dirección opuesta. Sus acciones con carteles se parecen-en este mundo de negocios y del perfeccionismo técnico- a un virus que desplaza programas y contextos, y así, se cuestionan los objetivos. Sus carteles subversivos, van a contracorriente y transmiten su propio mensaje: “¡Estoy aquí!” o “aún estoy…” Esto también puede interpretarse como “Aún estamos, todos nosotros”. En el propio egocentrismo de los autorretratos, en la presentación repetida del propio cuerpo, el medio transporta otro mensaje oculto: se engaña el cartel publicitario y se presenta una persona desnuda, que sólo es. En medio de la comercialización de calles con hileras de casas, aparentemente más guapas cada vez, y en medio de una resignación sociocultural furtiva, estos carteles son islas de ironía romántica. Hace falta entenderlos como un tipo de experiencia humana propia, como la representación de la añoranza del individuo por la esencia, o mejor dicho, por ser. Puede que los trabajos de Christina Schmutz encarnen de alguna forma un anacronismo; quizás por esto conmueve la melancolía de sus cuadros. Vale la pena mantener los ojos bien abiertos para verlos mientras no se haya limpiado y vendido el último centímetro cuadrado de las calles y plazas de Barcelona: aún son testigos de una artista aún poco conocida que no hace mucho ruido y que, por eso, tiene mucho que decir.

Le lieu

Galeria H2O
Barcelona

Quand

17 octobre 2006→ 11 novembre 2006 · Galeria H2O